domingo, 10 de febrero de 2008

Las Capuchinas en Tailandia

TAILANDIA De Roma salí para Bangkok, allí me encontré en el aeropuerto con dos hermanos capuchinos tailandeses que me acompañaron al convento. Después de un breve descanso, el hno. Antonio, Delegado de Tailandia, me acompañó al monasterio de las Capuchinas de Sampran donde celebré la Eucaristía. Desde Sampran comencé la visita a los siete monasterios acompañado de la Madre Giovanna, Presidente de la Federación o de Fr. Giovanni, Asistente. De Sampran fuimos al monasterio de Banpong (fundado en 1936 por las hermanas de Florencia, Italia),y desde este monasterio nos trasladamos a Udonthani, Tharé, Ubonracthani, Ban Seng Arum y Phanon. Me encontré con comunidades numerosas, fervorosas, con muchas vocaciones y con deseos de llevar el carisma a los países vecinos. La primera vocación de Birmania ya llegó y alguna joven más se interesa por la vida de las capuchinas. Lo mismo podemos decir de Laos. En algunos monasterio hay hermanas descendientes de Vietnam. Terminé la visita con un encuentro de tres días con las abadesas de los siete monasterios. Compartimos la realidad de los siete monasterios sobre la vida de oración-contemplación, la vida fraterna, el trabajo manual, la clausura, la formación inicial y permanente. Dedicamos mucho tiempo a la formación permanente y, sobre todo, a la formación inicial y pastoral vocacional. Descubrimos que en la fomación hay que ir muy despacio, dando una catequesis sólida porque algunas de las jóvenes provienen del budismo, con poco recorrido en la Iglesia Católica o de las tribus del Norte.
Terminamos el encuentro contentos por la reflexión realizada y porque la vida contemplativa en Tailandia es apreciada y valorada por el pueblo y por la Jerarquía.