martes, 20 de enero de 2009

Número 3 del boletín «Pax et Bonum»

ROMA Ya tienen ustedes disponible, para imprimirlo y ponerlo a la disposición de todas las hermanas, el número 3 del boletín «Pax et Bonum». Ojalá que las informaciones en él contenidas nos vayan ayudando, poco a poco, a crear una cultura del compartir, del informarnos, del poner en común… En definitiva: una cultura de ser verdaderos hermanos y hermanas en Cristo... Pero ya les he entretenido demasiado: ahora les dejo con nuestro Ministro General, fr. Mauro, que ha tenido la amabilidad de escribir una Carta de Presentación para este número del boletín:

Queridas hermanas: PAZ Y BIEN
Aprovecho nuevamente el Boletín PAX ET BONUM para enviarles un saludo y una bendición. He recibido de muchos de sus monasterios, con ocasión de las navidades, no pocos mensajes de felicitación, acompanados de sus oraciones por las intenciones de toda la Orden, de cada hermano capuchino y de mí mismo. !Gracias, queridas hermanas! Les aseguro que también todas ustedes están presentes en mi oración. Fr. Juan María, mi Delegado, me tiene constantemente informado de la realidad de cada Federación y de los deseos y proyectos de ustedes, tanto de los proyectos más veteranos como de los que dan sus primeros pasos. Me transmite también la dedicación y la fidelidad con que ustedes se esfuerzan para que el carisma se difunda cada vez más en medio de nuestro mundo, junto con el anuncio del Evangelio. Bendigamos al Senor por todo ello. Sigo con especial atención cada programa referente a la formación, tanto inicial como permanente, y en particular el nuevo e interesante proyecto del «Mes de profundización en las Fuentes Clarianas» y el «Curso anual para formadoras» que tendrá lugar en Roma. Una formación de calidad es la base para hacer que los objetivos den sus frutos, y anadan belleza a la vida de consagración. El primer gran testimonio que podemos dar como consagrados es vivir conalegría el habernos entregado al Senor. Al ver la hermosura de nuestra vida, todo aquel que se encuentre con nosotros no podrá sino preguntarse cuál es la fuente de tal alegría, no podrá sino reconocer en nuestra respuesta precisamente aquello que él buscaba… Que el Senor las guarde y las conduzca por el camino del Bien. Reciban mi bendición.

Fray Mauro Jöhri, Ministro General OFMCap
Roma, 20 de enero de 2009